Saltar al contenido
Como conseguir, mantener y renovar tu visa americana

Visa de Novio K-1

visa de novio

La visa de novio tipo K-1 es una visa de no-inmigrante  para el novio extranjero de un ciudadano de los Estados Unidos.  La visa K-1 permite al novio extranjero viajar a los Estados Unidos y casarse con su patrocinador estadounidense dentro de 90 días de su arribo.

¿QUIENES NO PUEDEN APLICAR A LA VISA K-1?

El prometido(a) extranjero(a) no es elegible para la visa K-1 si la pareja ya ha contraído matrimonio, planean casarse fuera de los EE. UU., o si su prometido(a) ya reside legalmente en los Estados Unidos. Sin embargo, existen otras opciones de como traer a su cónyuge a vivir a los EE. UU. como residente permanente o ajustar su estatus en caso de ya encontrarse en los EE. UU.

¿POR QUE LA VISA K-1 PUEDE SER NEGADA?

Las visas de prometido(a) son sometidas a mucho escrutinio. Las razones más comunes se sustentan en la falta de prueba o prueba insuficiente de la relación de novios; razones de salud; antecedentes penales; verificacion de los documentos civiles de los prometidos; matrimonio anterior no finalizado, o falta de documentacion financiera del sponsor, entre otros.

Para que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración apruebe una solicitud de visa K-1, los novios deben cumplir los siguientes requisitos:

En primer lugar, uno de los prometidos debe ser ciudadano estadounidense mientras que el otro debe ser una persona extranjera que se encuentra fuera de los EE.UU.

En segundo lugar, por aplicación de la Ley Adam Walsh, el ciudadano no puede haber sido condenado por un delito relacionado con abuso sexual de un niño.

En tercer lugar, el novio y la novia deben tener edad legal suficiente para contraer matrimonio, estar solteros, divorciados o ser viudos o que su anterior matrimonio haya sido declarado nulo.

En cuarto lugar, los novios deben conocerse en persona y haberse reunido al menos una vez en los últimos dos años. Para esta exigencia pueden admitirse excepciones, por ejemplo, cuando se pueda demostrar que el viaje para reunirse costaría un gran perjuicio económico para el ciudadano.